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Cinco acabados · tres tamaños · quince referencias

Botellas térmicas de acero: 350 ml, 600 ml y 1 litro en cinco colores

Todas iguales por dentro; lo que eliges es el tamaño y el color. Llámala botella térmica, isotérmica, cantimplora o termo de agua: es esta. Cómo está hecha, y qué mirar en cualquier botella de acero, más abajo.

Ahora mismo el litro no está disponible: llega en diciembre, a tiempo para Navidad y en cada ficha se puede pedir aviso de reposición.

Las quince referencias

Envío 3,95 € en península, gratis con 2 botellas o desde 35,00 €.

¿350 ml, 600 ml o 1 litro?

Y si la duda es más de fondo —cuál comprar, no de qué tamaño—, está desarrollada en la comparativa por uso y precio: cuál conviene para el frío, cuál para el café y a partir de qué precio lo que se paga es la marca.

Las tres se graban con láser en nuestro taller de Valencia, desde una unidad y por 3,00 € la botella: el texto se ve sobre la botella antes de pedirlo, en grabado láser. Y si son para la plantilla o para clientes, con logotipo y presupuesto aparte, está en regalo de empresa.

Antes de comprar

Qué hay que mirar en una botella de acero

  • La doble pared con vacío

    Una botella térmica son dos botellas, una dentro de otra, con el aire aspirado del hueco que queda entre ellas. El calor viaja por conducción, y en el vacío no hay materia por la que conducirse: por eso el frío se queda dentro y el exterior no suda en verano ni quema en la mano con café.

    Es también la razón de que estas botellas no vayan al lavavajillas. El ciclo largo de calor puede llegar a comprometer el sellado del vacío, y una botella de doble pared sin vacío es una botella normal, pesada y cara.

    Por qué el frío aguanta 24 horas y el calor solo 7, y qué hacer para llegar a ellas.

  • Qué acero, y por qué no da igual

    «Acero inoxidable» no dice nada por sí solo. El 18/8 —también llamado 304— lleva un 18 % de cromo y un 8 % de níquel, y es el que se usa en menaje: aguanta el zumo, el café y el limón sin picarse ni ceder sabor. Muchas botellas de bajo precio usan un 201, con menos níquel, más barato y más propenso a corroerse por dentro, donde nadie mira.

  • Y aun con buen acero, el agua sabe a metal

    Ese punto metálico al final del trago es el acero tocando la bebida. Es la razón de que exista Capa Cero: una capa de cerámica cocida sobre la pared interior, lisa y sin poros, que se interpone entre el acero y lo que bebes. Como no es porosa, tampoco absorbe: el café de ayer no aparece en el agua de hoy.

  • El tapón

    Uno solo, hermético y con asa, igual para los tres tamaños. No hay tapón de pajita ni accesorios que comprar aparte: un tapón que cierra bien y no gotea vale para todo, y tener uno solo significa que la pieza de repuesto siempre encaja.

Todas salen de nuestro almacén de Valencia, con factura española y la garantía respondida por la misma sociedad que te las vende.